Entre JFK y LaGuardia hay unos 16 a 20 kilómetros, y ni un solo tren que los una. Esa es la primera sorpresa de quien compra un vuelo que llega a un aeropuerto de Nueva York y sale del otro. En el mapa parece un salto corto. En la práctica, el traslado de JFK a LaGuardia depende del tráfico de Queens, de cuánto equipaje llevas y de cuántas horas tienes antes del siguiente vuelo.
Aquí encontrarás las opciones reales para hacer el trayecto, qué esperar de cada una y cómo elegir según tu situación: una escala ajustada, una familia con maletas, una llegada de madrugada o un viaje con presupuesto limitado.
Qué distancia hay entre JFK y LaGuardia
Los dos aeropuertos están en el distrito de Queens, pero en extremos opuestos. JFK queda al sur, cerca de la bahía de Jamaica; LaGuardia está al norte, frente al East River. Por carretera, el recorrido ronda los 16 a 20 kilómetros según la terminal y la ruta, normalmente por la autopista Van Wyck y el Grand Central Parkway.
Sin mucho tráfico, el trayecto en coche suele tardar entre 30 y 45 minutos. En hora punta o con lluvia fuerte puede sumar otros 30 a 60 minutos. Por eso conviene no fijarse solo en los kilómetros: lo que decide si llegas a tiempo es la hora a la que sales.
Otro detalle que sorprende: no existe una tarifa fija de taxi entre ambos aeropuertos. La tarifa plana de Nueva York se aplica a los viajes entre JFK y Manhattan; entre JFK y LaGuardia, el taxi cobra por taxímetro y el precio final depende del tráfico.
Opciones para hacer el traslado
Traslado privado reservado con antelación
Con un transporte privado de JFK a LaGuardia reservas el vehículo antes de volar. Indicas tu número de vuelo, la terminal de llegada y la de salida, y el precio queda acordado de antemano, sin taxímetro. Además, estos servicios suelen cobrarse por vehículo y no por persona, así que una familia o un grupo reparte un único importe.
Transpovia es un marketplace de transporte terrestre: sirve para comparar vehículos y proveedores en tu ruta, no para contratar excursiones. Si tu viaje empieza con un traslado al aeropuerto JFK hacia la ciudad, puedes organizar ahí mismo el trayecto y también el tramo entre aeropuertos, con todos los datos juntos.
La ventaja principal es la tranquilidad. No buscas la parada de taxis, no ves subir el precio en una aplicación y no cuentas transbordos con una maleta en cada mano.
Taxi amarillo
Hay taxis a la salida de ambas terminales y se pagan por taxímetro. Si el tráfico es fluido, la factura puede ser razonable, pero no sabrás el total hasta llegar. Además, un taxi estándar tiene capacidad limitada, así que un grupo con varias maletas puede necesitar dos coches. Usa siempre la fila oficial de taxis y rechaza a quien te ofrezca un viaje dentro de la terminal.
Aplicaciones de transporte
Uber y Lyft muestran un precio estimado antes de confirmar, algo que da más previsibilidad que el taxímetro. A cambio, las tarifas dinámicas suben con la demanda, la lluvia o la hora punta. Los puntos de recogida están señalizados, pero en una terminal grande la caminata desde la cinta de equipaje puede ser más larga de lo que imaginas.
Transporte público
Es la opción más barata y la más lenta. La ruta habitual combina tres tramos: el autobús Q70 (LaGuardia Link) desde el aeropuerto hasta la estación de metro de Jackson Heights, el tren E hasta Sutphin Boulevard–Archer Avenue–JFK Airport y, por último, el AirTrain hasta tu terminal. El Q70 es gratuito, funciona las 24 horas y tiene espacio para maletas. El AirTrain es gratuito entre terminales, pero se paga al conectar con el metro o el tren.
Calcula bastante más de una hora, y en ocasiones cerca de dos. Funciona con una sola mochila y un horario flexible. Con maletas facturadas, un cochecito o un vuelo que no espera, las escaleras, los cambios de andén y cualquier retraso del servicio se acumulan rápido.
De LaGuardia a JFK: el trayecto inverso
El recorrido es el mismo, pero los detalles cambian. LaGuardia tiene varias terminales y la Terminal A, la del Marine Air Terminal, queda separada de la B y la C. Confirma con tu conductor el punto exacto de recogida. En JFK, las terminales forman un circuito y varias están en obras de ampliación, así que verifica cuál usa tu aerolínea antes de subir al coche.
Si tu conexión va en ese sentido, nuestra guía sobre cómo ir de LaGuardia a JFK explica tiempos, precios y diferencias entre opciones con más detalle. La regla es la misma en ambas direcciones: el coche es lo más rápido, el transporte público lo más económico y la hora punta cambia todo.
Cómo planificar una escala ajustada
Muchos traslados entre aeropuertos no son una elección, sino la consecuencia de un billete que aterriza en uno y despega del otro. Antes de aceptar ese itinerario, revisa estos puntos.
Mira cómo están emitidos los billetes. Si ambos vuelos forman parte de una misma reserva, la aerolínea suele ayudarte cuando el primero se retrasa. Si compraste dos billetes por separado, la segunda aerolínea normalmente no está obligada a reubicarte, así que necesitas un margen mucho mayor.
Cuenta cada paso, no solo el trayecto. Tu tiempo incluye bajar del avión, migración y aduana si llegas del extranjero a JFK, recoger el equipaje facturado, llegar al coche, el viaje, el mostrador de facturación y el control de seguridad del otro aeropuerto. Cada paso parece corto; juntos, ocupan más de lo que se piensa.
Deja un margen realista. Varias guías de viaje recomiendan varias horas entre vuelos en una conexión propia, y cuatro es un punto de partida frecuente. Una espera larga parece un desperdicio hasta que ocurre el primer retraso.
"Aterrizamos en JFK con dos niños y cuatro maletas, y saber que el conductor ya nos esperaba para ir a LaGuardia nos quitó una preocupación enorme."
Anota las terminales antes de aterrizar. Abre la aplicación de tu aerolínea y apunta la terminal de llegada y la de salida de ambos vuelos. Comunica al conductor la terminal exacta de LaGuardia para evitar cambios de última hora.
Servicio compartido o coche privado
Algunas furgonetas o lanzaderas compartidas operan entre aeropuertos y pueden salir más baratas si viajas solo. El inconveniente es el horario: un vehículo compartido puede esperar a otros pasajeros o parar en varias terminales antes de la tuya, algo difícil de encajar cuando miras el reloj. Las rutas y la disponibilidad también cambian, así que comprueba qué servicio funciona antes de depender de él.
Para decidir entre un servicio compartido y un traslado de JFK a LaGuardia privado, piensa en la flexibilidad. Lo compartido encaja si tienes tiempo, poco equipaje y un presupuesto ajustado. Lo privado conviene si tienes un vuelo que tomar, viajas en grupo o llevas maletas que no caben cómodamente en un autobús.
Equipaje, grupos y llegadas nocturnas
Maletas y cochecitos. Cuenta tus bultos antes de elegir vehículo. Un sedán que sirve para dos personas con equipaje de mano puede quedarse corto para cuatro con maletas facturadas. Si necesitas silla infantil o espacio extra para equipaje deportivo, verifica que se pueda solicitar antes de pagar.
Madrugadas y llegadas tarde. Pasada la medianoche, el metro reduce frecuencias y algunas estaciones resultan más difíciles con equipaje. Un coche reservado es la opción más fiable cuando llegas tarde o sales muy temprano.
Viajes en grupo. Como los traslados privados suelen cobrarse por vehículo, el coste por persona baja cuando el grupo crece. Una familia de cinco suele encontrar más sencillo y económico un solo vehículo grande que dos taxis.
Retrasos. Los vuelos se retrasan y los conductores también pueden hacerlo. Antes de reservar, lee las condiciones del proveedor sobre tiempo de espera y cambios, y ten los datos de tu reserva a mano en el móvil.
Preguntas frecuentes
¿Qué distancia hay entre JFK y LaGuardia?
Entre 16 y 20 kilómetros por carretera, según la terminal y la ruta. Ambos aeropuertos están en Queens.
¿Hay un tren directo de JFK a LaGuardia?
No. La combinación habitual de transporte público incluye AirTrain, metro y el autobús Q70, y tarda bastante más que ir en coche.
¿Cuánto tarda un traslado de JFK a LGA?
En coche, entre 30 y 45 minutos con poco tráfico. En hora punta o con mal tiempo, puede sumar de 30 a 60 minutos. En transporte público suele superar la hora y a veces se acerca a las dos.
¿Existe una tarifa fija de taxi entre JFK y LaGuardia?
No. Las tarifas planas se aplican a los viajes entre JFK y Manhattan. Entre los dos aeropuertos, el taxi cobra por taxímetro. Un traslado privado reservado con antelación es la forma de conocer el precio antes de salir.
¿Cuánto tiempo debo dejar entre vuelos?
Depende de tus billetes, del equipaje y de si pasas migración en JFK. Muchas guías sugieren varias horas, y una conexión con billetes separados necesita aún más margen.
¿Puedo reservar un traslado de LGA a JFK?
Sí. La ruta se reserva en ambos sentidos, y puedes organizar los dos tramos de tu viaje a Nueva York en el mismo proceso. Indica tu vuelo y la terminal al reservar.
¿Vale la pena un traslado privado si viajo solo?
Si tu escala es ajustada o llevas equipaje facturado, muchos viajeros solos lo consideran útil por la previsibilidad. Con horario flexible y una sola mochila, el transporte público puede bastar.
Cómo elegir tu traslado entre los aeropuertos
El mejor modo de cubrir el traslado entre los aeropuertos JFK y LGA depende de lo que no puedes perder: dinero, tiempo o paciencia. El transporte público cuida tu presupuesto, el taxi o la aplicación te dan flexibilidad y un coche privado reservado protege tu horario. Para quien viaja con equipaje o vigila una hora de salida, esa última suele ser la opción más segura.
Cuando estés listo para organizar el trayecto, puedes comparar opciones y tamaños de vehículo en Transpovia y dejar todo cerrado antes de aterrizar.

